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Cronología

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Lunes, 27 de agosto

Postal de vacaciones de Rivette.

Leo el Tome II de Genet, Notre-Dame des fleurs que me gusta mucho, más que en la primera lectura.

He hecho que el ayudante de los guardias creyera que mi ambición es entrar en la policía. Dice que seguramente tengo ya la formación necesaria.

Martes, 28 de agosto

Había decidido no escribir más a Liliane pero he cedido, le he escrito evitando quejarme de su silencio.

Jueves, 30 de agosto

Estoy ya cansado de llevar este diario, pero sigo. Carta de Bazin, inquieto de no tener noticias mías. Le he respondido de modo grosero que ya no se ocupa de mí. Lamento desde ya este mal humor completamente injusto.

He recuperado El niño criminal. He leído Pompas fúnebres de un tirón y la primera lectura me ha decepcionado. Sin embargo, me ha gustado mucho la obra de teatro de T. S. Eliot Muerte en la catedral. Tengo los ojos cansados. Ya no estoy detenido sino acuartelado: tendré visitas el domingo.

(…)

Domingo, 2 de septiembre

Desgraciadamente Liliane ha venido a verme a la vez que Rivette y Malandry que no han dejado de hablar de películas y de cruzar nombres, fechas y títulos. No se dan cuenta de que yo estoy lejos de todo eso y que el cine me interesa cada vez menos.

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Traducción: Manuel Asín

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Hôpital Villemin. Servicio de presos.

Sábado 25 de agosto de 1951

Por fin una carta de Bazin; me envía un billete de mil francos y una suscripción de un mes a Combat. Genet también ha venido, ha dejado cinco novelas de la Serie Negra y dos paquetes de Gitanes. Me ha escrito: “El guardia me ha impedido verte. Dicen que hace falta una autorización especial del juez de instrucción”. Añade que conoce un abogado y un psiquiatra, Leibovitz, y que sabe, por el guardia, que me abren las cartas. Me pregunta si necesito otras cosas y ofrece enviarme más libros.

Domingo 26 de agosto

Ya he leído las novelas de la Serie Negra. La mejor es A tumba abierta de Paul Cain. Dos disparos de revólver por página, cadáveres por todas partes. El final es muy bello, inverosímil, muy complicado. Me hace pensar en Cocteau, en La Bella y la Bestia. El gangster apoya el revólver en la espalda de su adversario mientras una chica borracha le clava un picahielos entre los omoplatos. Manteniendo el revólver apuntando a su enemigo, el héroe se saca él mismo el picahielos con la otra mano haciendo “una pequeña mueca”, y a continuación golpea a la chica en la cara hasta matarla. Reanima a la otra chica que le gustaba, y que tanto miedo tenía de desmayarse. Aprieta el gatillo y mata a su adversario. Luego,agarra a la chica del brazo, llegan al coche, coge el volante, se da cuenta de que se está desangrando y estrella el coche contra un árbol. Ella muere del golpe. Él ve todo, da vueltas alrededor del coche y muere una hora más tarde. Es muy lírico.

Publicado originalmente en Les Inrockuptibles, suplemento “Papiers volés”, nº 249 del 27 de junio al 3 de julio de 2000.

Traducción: Manuel Asín

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Milestones de Robert Kramer en Intermedio DVD

La primera noticia me llegó a través de un camarada portugués que militaba en PRP-BR (Partido Revolucionário do Proletariado-Brigadas Revolucionárias) integrado en el FUR (Frente de Unidade Revolucionária), una plataforma de extrema izquierda en apoyo de la candidatura de Otelo Saraiva de Carvalho -autor del plan de operaciones y estratega del 25 de abril de 1974– en las elecciones presidenciales de junio de 1976 en Portugal. Debía ser por mayo de ese año, de vuelta de una reunión (aún) clandestina de una organización (aún) ilegal en Vigo, conducía hacia la frontera de Tui y hablaba con el camarada portugués del intenso trabajo que les esperaba ante las próximas elecciones. Me contó que el director de la campaña electoral de Otelo iba a ser un tal Robert Kramer. Un americano. ¿Qué pintaba un americano dirigiendo la campaña del símbolo de la revolución de abril? Pero mi sorpresa fue aun mayor cuando añadió que era cineasta, y que estaba rodando el material para los espacios publicitarios en la televisión portuguesa. ¿Y quién era ese cineasta americano llamado Robert Kramer? El camarada no era lo que se dice un cinéfilo, sólo un militante revolucionario, y sólo conocía algunos datos del curriculum revolucionario de Robert Kramer, su militancia en la extrema izquierda americana, en la lucha anti-imperialista y más concretamente contra la guerra de Vietnam… Ah, sí, y que había hecho una película en la República Democrática de Vietnam, o sea, el país de Ho Chi Minh, como si fuera la cosa más normal del mundo. A partir de ese día busqué información sobre Robert Kramer, no fue fácil, fue llegando con cuentagotas en los años siguientes, sendos artículos y entrevistas en las revistas de cine Contracampo y Casablanca a principios de los ochenta, y si no recuerdo mal a propósito de El estado de las cosas (1982), una película de Wim Wenders en la que Robert Kramer había intervenido como co-guionista y como actor, interpretando al operador de cámara de la película (dentro de la película) cuyo director de fotografía encarna Samuel Fuller.

En fin, que ya había visto una película con Robert Kramer pero no había forma de ver las películas de Robert Kramer. A mediados de los ochenta pude ver una de sus películas militantes, Scenes from the Class Struggle in Portugal (1977), que habían estrenado en el Festival de Figueira da Foz cuando yo estaba haciendo la mili en Valencia, y cuando murió en Rouen a los sesenta años en noviembre de 1999 aún no había visto ninguna de sus obras mayores. Al año siguiente, estuve a punto de ir a Lisboa para ver, al menos, algunas de sus películas cuando la Cinemateca Portuguesa programó su filmografía completa, pero al final un trabajo que no podía posponerse lo impidió; el hermoso libro que le dedicaron fue todo lo que pude conseguir meses después. Era como si Kramer y su cine se hubieran pasado décadas evitándome. Hasta el verano pasado. Pocos días después de ver la película, el día 13 de agosto, escribí estás líneas:

Una de estas noches de insomnio vi Milestones (1975) de Robert Kramer. Milestones, o sea, piedras miliares. O sea, mojones. Una película de casi 200 minutos para amojonar la memoria que deviene casi una elegía por aquellos jóvenes rojos que fuimos un día, como Kramer invoca la memoria de la resistencia, las luchas -y derrotas- del pasado que iluminan los combates del presente: Wounded Knee -donde la caballería de los EEUU masacró a los sioux a finales del XIX y ocupado otra vez por los sioux y otros indígenas en 1973-, Harriet Tubman -esclava negra que ayudó a crear el Underground Railroad, la red de evasión de los esclavos hacia el norte-, los anarquistas Emma Goldman y Alexander Berkman… Por eso al día siguiente, mientras íbamos de camino a Tui, le fui hablando a Ángeles de Milestones y era como recordar aquellos primeros años setenta nuestros de clandestinidad, noches en vela, sueños compartidos, luchas y, ya, de derrotas presentidas. Más que de izquierdas, éramos izquierdistas. No se trataba sólo de acabar con la dictadura -cuánto nos hubiera gustado derribarla- ni de cambiar el sistema, se trataba de cambiar la vida. Y puestos a cambiar la vida, remontábamos el río del tiempo hasta aquellos años en que la vida pudo cambiar, los años de la República, del Frente Popular, la guerra civil, el maquis. Por eso nos sentíamos rojos. Nuestra lucha era apenas un hilo de una manta tejida con las memorias de tantos -muertos, exiliados, ejecutados, encarcelados, asesinados- que nos abrigaba en los últimos -pero no menos crueles- años del franquismo. Aún recuerdo aquello de Lenin: el izquierdismo, una enfermedad infantil del comunismo. O sea, un sarampión. A aquel joven que fui el aforismo demostraba que el leninismo era la enfermedad senil del comunismo. O sea, una arterioesclerosis. Creo que ahora ha llegado el momento de quebrar la deriva antes de que sea demasiado tarde y decir algo a propósito de Robert Kramer. Y de Milestones.

Cierro el flashback. No fui capaz de seguir, porque después de contársela a Ángeles quería contársela al maestro, pero ya no estaba y sentía como si su ausencia privara de sentido a las palabras. Y ahí se quedó la entrada en estado latente, en fase de borrador. Hasta que estos días del invierno volví a encontrar los milestones de Kramer mientras recordaba con Ángeles un viaje a Portugal en julio de 1980 cuando ella estaba embarazada de nuestro hijo. Teníamos una cita -se decía así- en Lisboa con Otelo Saraiva de Carvalho. Nos recogen en una cafetería unos camaradas portugueses de la FUP (Força de Unidade Popular) y, después de un viaje laberíntico por el metro de Lisboa en el aquel de asegurarse que nadie -o sea, la policía portuguesa- nos seguía, nos llevan a un piso franco. Nos cuentan que Otelo está en el sur, parece que lo han apartado de la actividad diaria -semiclandestina- de la organización, es una manera de proteger su candidatura a las presidenciales de diciembre. En junio de 1976 Otelo había recibido casi ochocientos mil votos; las elecciones las había ganado Ramalho Eanes con el triple de votos, pero el hecho de que una candidatura de extrema izquierda que promovía el poder popular y la defensa de las conquistas de abril hubiese recibido un apoyo del 16% del electorado nos parecía esperanzador; en realidad ya había comenzado el reflujo del proceso revolucionario alumbrado en abril del 74. En aquellos días candentes de julio del 80 percibimos una prueba palpable de la derrota que se confirmaría en las elecciones de diciembre: Otelo recibió ochenta mil votos, el 1% del electorado. Por así decir, para defender abril había que pasar a la clandestinidad.

Ya casi nadie se acuerda de aquello y no debe entenderse esto como un reproche, pero en aquellos años cuajó la derrota que nos ha dejado inermes ante el capitalismo -siempre despiadado- del presente y explica que los políticos -aun cuando se proclamen socialistas- se entreguen con armas y bagaje a salvar al sector financiero del colapso, y toquen a rebato con impudor y desvergüenza a refundar el capitalismo que generó la debacle. Cautiva y desarmada, la izquierda… Alguna vez comentamos con el maestro que con la que caía deberíamos pasar a la clandestinidad. Yo ironizaba, el maestro no creo. En fin, era julio de 1980 y nos fuimos camino del sur en busca de Otelo. Lo encontramos en un lugar del Algarve después de varias citas fallidas y, a esas alturas, más allá -o más acá- de los asuntos urgentes que debíamos tratar con él, lo único que en el fondo me motivaba, en medio de la desesperanza que ya se respiraba pero a la que aún no nos resignábamos, era preguntarle por Robert Kramer. Ah, gran tipo o Kramer. Poco más le saqué a Otelo, me habló de dos cortometrajes dirigidos, rodados -en 16mm y en blanco y negro en Portugal- y montados por KramerRepública (1975) y On the Side of the People (1976), de 48‘ cada uno-, y que ahora –1980– estaba rodando en Angola una película con Juliet Berto, la Céline de Céline et Julie vont en bateau (1974) de Jacques Rivette. ¡En Angola! EEUU, Vietnam, Portugal, Angola… Qué tipo el Kramer. Un culo de mal asiento. Un nómada del cine.

Milestones de Robert Kramer en Intermedio DVD

Milestones, el título del filme de Kramer, co-dirigido con John Douglas, proviene de un poema de Ho Chi Minh:

Ni en lo alto ni a lo lejos,
ni en el trono del emperador ni en el del rey,
sólo eres un pequeño mojón
al borde de la carretera.
La gente te pide orientación,
tú impides que se extravíe
y le indicas la distancia
que debe recorrer.
El servicio que prestas no es pequeño:
la gente recordará qué has hecho.

Alguien definió al cineasta que era Kramer como un caminante solitario que recorre el mundo desde Vietnam hasta el Muro de Berlín y que vuelve como Ulises a reencontrarse con su propio país. Milestones es un primer retorno, el otro sería Route One USA (1989), cuando volver a la América de Reagan le hizo sentirse como un marciano.

Milestones representa una Odisea sobre el repliegue de los militantes de la Nueva Izquierda americana en el reflujo revolucionario de los 70, un balance sobre la militancia y sus frutos, una mirada sobre el fantasma de la derrota y el horizonte de la desmovilización, la resignación y la renuncia, pero con la voluntad de encontrar aliento para la resistencia y los mojones para el camino que quedaba por recorrer. El cine de Kramer propone siempre una caminata para ver mejor, porque su cine militante -una herramienta para la memoria y la resistencia- nunca descuida las formas, todo lo contrario, cuida de nuestra mirada con la delicadeza de quien sólo quiere mostrar, no demostrar. Nos invita a caminar juntos para compartir una mirada íntima sobre el mundo. Y encontrar la energía y la esperanza que afloran en ese parto comunitario en que culmina Milestones, más que un nacimiento, un renacimiento.

La cámara de Kramer nos lleva en Milestones por todo el territorio americano, desde Utah a Monument Valley, desde los poblados Hopi a las calles de Nueva York… Resulta imposible distinguir la ficción del documental en las historias que vertebra, quizá porque Kramer pensaba que la fricción entre documental y ficción crea una nueva realidad para trazar el relato de la memoria, una memoria que Chris Marker -un cineasta tan próximo a Kramer– imagina como un territorio fronterizo donde se borran las barreras entre la ficción y el documental. Si Kramer era documentalista era uno de esos para quien la realidad es algo que uno crea, y en el cine esa construcción se llama realización. Filmar es construir la mirada del ojo-cámara (memorioso) del cineasta.

Adrian Martin se refiere a las películas de Kramer como filmes de ensayo, como formas que se descubren y cuajan a medida que se camina, como una proyección personal. El espectador se ve enfrentado a esas películas de la misma forma que las afrontaba el cineasta, que se ve impelido a orientarse mientras camina, buscando referencias, mojones. Milestones puede verse como una crónica sobre su generación, los militantes derrotados de los 70 donde se conjugan modos -efectos- de realidad y ficción para revelar el esfuerzo de unos seres y de unas comunidades por salvar algo que merezca ser conservado de entre los restos del naufragio de la militancia política y las experiencias de la contracultura: Vietnam, Black Panters, lucha armada, derechos civiles, feminismo, comunas… Los días de fuego y rabia han quedado atrás, pero la revolución no se agota en las luchas concretas y compromete la vida entera, toda la vida. De la utopía y la revolución quedan cenizas, pérdidas, traiciones, desesperanza, desencanto… ¿Qué quedó de aquella voluntad de cambiar el mundo? ¿Cómo sobrevivir? ¿Cómo resistir? Claro, no hay respuestas sencillas. Ahí es donde Kramer se distingue de tanto cine militante, no filma reportajes de urgencia, filma la complejidad, y esa conciencia de la complejidad decantada de su experiencia personal, cifra su compromiso y su vitalidad. Milestones es la obra de un cineasta nómada inclasificable, ni panfletario ni dogmático, un disidente comprometido que busca siempre la fraternidad de quienes preservan un rescoldo de independencia, intransigente e insurgente, un irreductible refugio de soledad. Quizá por eso acababa apartado de cualquier fracción. Otra vez solo y en el camino. Milestones. El colapso de las organizaciones políticas ha dejado a la gente a la deriva, gente que necesita de una comunidad, de un grupo en que cobijarse, de un trabajo en el que reencotrarse, o restaurar los lazos rotos con el pasado, la filiación con la que hilvanar la identidad quebrada, o procurar el silencio. Y en esas búsquedas personales que tejen el tapiz de la América de Kramer, el filme deviene diario íntimo. Caminos. Piedras miliares. Mojones. Milestones.

Kramer se forjó como cineasta en la cinefilia convulsa de los sesenta. Admiraba a Ford por encima de todo y a John Cassavetes. A Ford se parecía cuando filmaba los paisajes, las comunidades, la familia, el trabajo; pero aún más cuando filma a los que no se quedan a vivir en ellas, a los que vuelven al camino tras haber contribuido a formarlas, a los errantes. Jean-Louis Comolli, amigo de Kramer, escribió en el obituario del cineasta que pocos filmaron como él las comunidades, el trabajo y la soledad. Las tres constelaciones que cartografían el mundo de Milestones. De Cassavetes aprendió a filmar los rostros.

Kramer y Douglas decidieron hacer Milestones porque era lo que sabían hacer: “Dado que era la única forma que conocíamos de pensar sobre muchas cosas, hicimos esta película sobre las vidas que nos rodeaban. De nuestras vidas y de aquellos que queremos mucho, sin olvidar las contradicciones de esas vidas, el dolor. (…) El proceso de rodaje de la película fue el proceso de movilizarse de nuevo“.

Cuando Milestones se presentó en Cannes en mayo de 1975, ese mismo día los últimos miembros de la embajada americana en Saigón subían a aquel helicóptero que no podía posarse en la azotea. EEUU fuera de Vietnam. Milestones, mojones, qué duda cabe. Serge Toubiana escribió en Cahiers du Cinéma que Kramer no hizo Milestones en contra de Hollywood, sino que la filmó como si Hollywood no hubiera existido jamás. Tras la proyección, Rober Kramer se echó otra vez a la carretera. Camino de Lisboa. Un cineasta íntimo y nómada.

Milestones de Robert Kramer en Intermedio DVD

· Artículo de Daniel Dominguez en el blog “La Escuela de los Domingos”.

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El Viaje de los Comediantes de Theo Angelopoulos en Intermedio DVD

El cine de Angelopoulos recorre el siglo XX en diversas direcciones, creando, a través de sus películas, una tupida red de referencias y nuevas perspectivas, pero a pesar de esta constante revisitación del pasado, lo que acaba imponiéndose es el presente desde el que se organiza el relato. Ya fuera en las películas históricas de los setenta, donde se perseguía comprender porqué se estaba cómo se estaba; o las posteriores de los ochenta donde los protagonistas arrastraban las marcas de esa historia, particularmente cruel con la Izquierda; o en La mirada de Ulises donde la sobreposición de tiempos y de guerras evidenciaba cómo un pasado mal cerrado acaba repercutiendo en el presente; como si la historia de Europa en el siglo XX se abriera y se cerrara –solapándose- en Sarajevo.

Para intentar clarificar el laberinto que ha dibujado este siglo en la filmografía de Angelopoulos, intentaré trazar una cronología con los acontecimientos que han tenido mayor repercusión en sus películas.

– 13 de Marzo1900. Nace en Esmirna Yorgos Seferis:

A pesar de que Angelopoulos considera a Konstantinos Kavafis el mayor poeta en lengua neo-griega (por él irá uno de los brindis entre los dos amigos reencontrados en Belgrado en La mirada de Ulises), Seferis es, con diferencia, el que ha dejado mayor rastro en sus películas.
La poesía de Seferis surge de su conciencia de exiliado y de ser, por tanto, portador de algo que sólo puede estar presente en y por su memoria. Amputado, como miles de ortodoxos, de su tierra en Asia Menor, arrastró perennemente esta mutilación: “Skala (un pequeño pueblo de pescadores cercano a Esmirna, actualmente en Turquía) ha sido el único lugar que puedo considerar como mi patria”. Frente a esa patria irremediablemente perdida, su poesía se desarrolla como un viaje en busca de una identidad, tanto individual como colectiva y, similar a Angelopoulos, ese viaje tendrá una naturaleza trágica cuyos referentes serán La Odisea y La Orestíada: “Entretanto Grecia sigue su viaje, su viaje sin cesar/ y si , /son aquellos que quisieron ganar a nado el gran barco,/ aquellos que se hartaron de aguardar los barcos que no zarpan (…) dondequiera que viaje Grecia me duele”.
Un dolor que, como argumentará Angelopoulos a través sus películas, se sostiene en una de las historias más convulsas de la Europa del siglo XX, donde el país se fue concretando desde la conquista y la pérdida de territorios; desde un estado en constante guerra civil interna y de invasiones e imposiciones externas; de imponer -en una cultura que nunca lo había tenido- un nacionalismo centralizado encerrado por unas fronteras. Este era uno de los mayores dolores que provocaba Grecia a Seferis: “Si era justo que creciera este país, no era para tener más diputados, gobernadores y policías: era para que pudiera desarrollarse en un rincón del mundo el Helenismo, una idea de la dignidad humana y de la libertad, no una arqueología. (…) Grecia se convierte en cuestión secundaría cuando se piensa en el Helenismo. Aquello de Grecia que me impida concebir el Helenismo no merece existir”. En muchos aspectos, Seferis, parece un personaje surgido de alguna película de Angelopoulos.

Pero no es únicamente por la revisitación contemporánea de los mitos y el pasado clásico; o por una cierta idea de Grecia que Angelopoulos se aproxima a Seferis, sino que además incorpora elementos muy concretos de su poesía como algunos versos que se integran en los diálogos en momentos de gran relevancia simbólica.

La mirada de Ulises se abre con una cita del Alcibíades de Platón: “El alma, si quiere conocerse a sí misma, debe mirar a otra alma”, pero su incorporación procede de uno de los poemas donde Seferis desarrolla más explícitamente el tema del viaje: “Argonautas”. En la reflexión que ambos autores llevan entorno a ese “mirar a otra alma” que, necesariamente, implica el viaje, Angelopoulos reserva a Seferis otra aparición que adquirirá la dimensión de una contraseña, cuando al llegar a Belgrado el protagonista es saludado con otro verso de Seferis: “En el principio Dios creó el viaje” y él responde, ahora con palabras de Angelopoulos: “… y después la duda y la nostalgia”.

También se escuchan otros dos versos de Seferis en Alejandro el grande. En la respuesta del maestro –encarcelado- al pequeño Alejandro: ”Si te hablo con parábolas es para que sea más suave el escuchar” del poema Última etapa. Y en una de las pocas frases pronunciadas por Alejandro en la soledad de su habitación: “Me desperté con una cabeza de mármol entre las manos que me agota los brazos y no sé qué hacer con ella”, del poema III de Mithistórima. Este verso tendrá, al final de la película, su visualización en la cabeza de mármol de Alejandro tirada por el suelo, pero convertida en mito para la historia. Esta imagen de esculturas fragmentadas, donde la historia ha sido cosificada y ha perdido su vitalidad, abunda en la poesía de Seferis y lo hará también en las películas de Angelopoulos. Las esculturas en los estudios televisivos de Viaje a Citera; la gigantesca mano surgida del mar en Paisaje en la niebla; o la estatua troceada de Lenin descendiendo por el Danubio en La mirada de Ulises. Frente a esas apariciones, la reacción es siempre de perplejidad, tal vez porque esas ruinas generadas por la historia son como espejos colocados frente los personajes, aquellos que sabían que “El alma, si quiere conocerse a sí misma, debe mirar a otra alma” y que acaban tomando conciencia -según otro verso de Seferis– de que “Las estatuas no son ruinas; las ruinas somos nosotros”.

El Viaje de los Comediantes de Theo Angelopoulos en Intermedio DVD

-Octubre 1912. Primera Guerra Balcánica.

El ejército griego, junto a sus aliados serbio y búlgaro, derrotan al ejército otomano. A ésta seguirá una Segunda Guerra Balcánica, que enfrentará a los antiguos aliados; ambas serán el prólogo de la Primera Guerra Mundial. Por medio de estas guerras balcánicas el estado griego pasará a doblar su territorio, incorporando el principal puerto balcánico y segunda ciudad más grande de la Grecia actual: Tesalónica.

La mayor parte de escenas rodadas por Angelopoulos han tenido lugar en estos nuevos territorios griegos de Macedonia y el Epiro, contribuyendo a ese tono más balcánico que mediterráneo, habitual en sus películas.

Este periodo de guerras, con toda su dimensión otomana y balcánica, aparecerá reflejado a través de los Hermanos Manakias en La mirada de Ulises. Con ellos potencia Angelopoulos la dimensión balcánica y multiétnica por encima de la nacional.

-Septiembre 1922. Derrota del ejército griego frente a los nacionalistas turcos en Asia Menor; destrucción de Esmirna.

Tal vez el acontecimiento histórico de mayor impacto en el mundo griego a lo largo de este siglo, conocido en Grecia como I katastrophi (la catástrofe). Tras la entrada de Grecia junto al bando aliado en la Primera Guerra Mundial que comportó el desmembramiento del Imperio Otomano, el primer ministro griego Venizelos consiguió de los aliados la cesión de la región de Esmirna de mayoría griega y el puerto comercial más importante del Mediterráneo oriental. Venizelos, engrandecido, puso en marcha La Gran Idea que pretendía reconquistar para Grecia toda la costa del Egeo y, en última instancia, recuperar Constantinopla. Durante dos años el ejército griego avanzó por Anatolia hasta poner en peligro Ankara, el feudo de los nacionalistas turcos de Ataturk, pero en el verano del 22, el ataque de éste puso en desbandada a los griegos que buscaron refugio en Esmirna. Tras la entrada en la ciudad de los turcos ésta fue destruida por un incendio, provocando un primer gran éxodo de griegos. En Julio de 1923 con la firma del Tratado de Lausana, se procedía al trasvase de poblaciones entre griegos y turcos. Más de un millón de griegos de Asia Menor tuvieron que abandonar su tierra.

El interés de Angelopoulos por estos acontecimientos es, significativamente, parcial. Sólo le interesa su factor humano; la conciencia de exiliados que arrastrarán esos prófugos. De Jonia venía el padre de El viaje de los comediantes, según queda expuesto en su monólogo en el vagón de tren y posteriormente en una de las escenas más concisas y dramáticas de todo el cine de Angelopoulos, cuando frente al pelotón de fusilamiento alemán diga: “Yo vengo del mar de Jonia, ¿vosotros de dónde venís?”.

También era un prófugo de Asia Menor el padre de Viaje a Citera como sabremos por el delirio en el que su mujer rememora el encuentro cuando éste vagaba por Grecia. Ese será, como queda dicho, el primero de sus tres exilios.

De Asia Menor era la anciana que encontraba A. en la frontera con Albania en La mirada de Ulises, y los refugiados del teatro, incluido el violinista de Eleni. La familia protagonista, contrariamente, introduce una variación sobre este tema de los prófugos. Ellos también son griegos, pero llegados desde Odessa el año 1919, como la familia de A. de La mirada de Ulises provenía de Constanza en la actual Rumania. Algo que demuestra la amplitud y el arraigo de la diáspora en la civilización griega.

Esta recurrencia establece una de las marcas clave para la que se podría denominar generación de los padres en el cine de Angelopoulos. Personas nacidas a principios de siglo XX marcados, esencialmente, por dos acontecimientos: el exilio, consecuencia de las mutaciones que siguieron a la Primera Guerra Mundial; y la resistencia en las montañas, en primer lugar contra los alemanes y después en la Guerra Civil. Exilio y resistencia determinarán sus vidas, pero también el entusiasmo por construir un mundo nuevo. Todos ellos serán una generación de dignos derrotados.

El Viaje de los Comediantes de Theo Angelopoulos en Intermedio DVD

– 27 de abril 1935. Nace en Atenas Theo Angelopoulos de madre cretense y padre del Peloponeso.

– 4 de agosto 1936. El General Yannis Metaxas instaura un régimen de corte fascista.

Las elecciones de 1932 marcan el inicio de un largo periodo de inestabilidad, con victorias electorales de la derecha (Partido Popular) y dos intentos de golpe de estado protagonizados por el entorno del anterior Primer Ministro Venizelos del Partido Liberal. En las elecciones de Junio de 1935, la abstención de los venizelistas da una victoria absoluta a la derecha. En octubre, los sectores más conservadores y monárquicos fuerzan al Primer Ministro a restablecer la monarquía o dimitir. La dimisión de éste, conllevará el retorno del rey Jorge II que tras un plebiscito amañado restaurará la monarquía. El rey nombra un gobierno de transición hasta las elecciones previstas para enero de 1936, en las que se produce un empate entre el Partido Popular y el Partido Liberal pero en las que, por primera vez, son elegidos 15 diputados comunistas que resultan decisivos. Las tentativas de pacto despiertan el temor de los sectores más conservadores en un periodo de gran inestabilidad económica y de fuerte conflictividad laboral. Tras el fallecimiento del Primer Ministro provisional, el rey nombró sucesor al General Metaxás, anterior Ministro de la Guerra, militar formado en Alemania y contrario al papel de los políticos y el sistema parlamentario. El 4 de agosto, un día antes de la convocatoria de huelga general, el rey autoriza a Metaxas a suprimir algunos artículos clave de la Constitución e instaurar una dictadura militar que tomará el nombre de “Régimen del Cuatro de Agosto de 1936” con una retórica fascista y una filosofía paternalista y reaccionaria.

Las tentativas de pacto, las conspiraciones y los enfrentamientos que siguen a las elecciones de enero de 1936 hasta el golpe de estado de agosto, son la materia prima del segundo largometraje de Angelopoulos: Días del 36, película rodada durante la dictadura de la Junta Militar, intenta fabular cómo pudo surgir aquella dictadura que tantas similitudes guardaba con la presente. Días del 36, a diferencia de las dos películas que le seguirán: El viaje de los comediantes y Los cazadores, reconstruye un periodo histórico con acontecimientos ficticios, mientras que las otras dos estarán ancladas en los hechos clave de su período histórico.

Esos días del 36 también están presentes en la parte central de Eleni, en la escena del mitin en la fábrica, variación del plano que abría Días del 36 con el asesinato del líder sindical; y después en las escenas posteriores al entierro del padre, con las detenciones y el clima de represión que seguirá a la instauración del régimen de Metaxas, aunque aquí Angelopoulos traicionará el clima estival en el que surgió la dictadura por seguir fiel a su atmósfera invernal y lluviosa.

– 1939.

Año en el que arranca la cronología de El viaje de los comediantes, aunque ese plano esté colocado el último de la película. El primero, casi idéntico al último, transcurre en 1952. Tras el segundo plano, también en 1952, se produce un corte que nos podría remitir a su contraplano, pero que en realidad nos envía a 1939, cuando se anuncia la visita a Olimpia del General Metaxas con el Mariscal Goebels. En estas primeras escenas se muestra a la compañía dividida entre el entusiasta de Metaxas y posterior colaboracionista que puede identificarse como Egisto; y los que, a partir de la referencia a la Guerra Civil española y la lectura de un texto de Lenin, sufrirán la represión que acompañará a la izquierda griega durante todo el siglo XX.

– 28 de Octubre 1940. Inicio de la Guerra de Albania.

En El viaje de los Comediantes, tras el primer monólogo, al que me refería al hablar sobre la catástrofe de Asia Menor, se pone fin a las escenas de 1939. La compañía llega a otra ciudad. El ambiente patriótico está exaltado por la negativa del gobierno Metaxas a aceptar el ultimátum de Mussolini que exigía la entrada de tropas italianas en Grecia. En el teatro se procede a la lectura de un comunicado notificando la invasión del ejército italiano desde Albania. Por los planos siguientes sabremos que los italianos han sido frenados y obligados a retroceder, llegando a apoderarse el ejército griego del norte del Epiro, perteneciente a Albania desde las guerras balcánicas, pero con una importante minoría griega, como explica un camarero de esta región en El paso suspendido de la cigüeña. Esta es una fecha festiva y motivo de exaltación patriótica en Grecia.

– 27 de abril 1941. El ejército alemán ocupa Atenas.

Angelopoulos ha explicado que su primer recuerdo sonoro hace referencia al día en que entraron los nazis en Atenas. En El viaje de los comediantes se muestra con un plano en silencio donde se alza una bandera nazi. Al cambiar de plano estamos en 1952, en el punto que empezaba la película y se anunciaban las elecciones a las que opta el mariscal filofascista Papagos. Sin cambiar de plano, su nombre nos convoca, de nuevo, a los nazis para situarnos en el invierno 194142, el periodo más duro de la ocupación, cuando Atenas padeció una gran mortandad por el hambre. Las siguientes escenas suceden todas durante la ocupación. En una de ellas se nos anuncia que la resistencia se está organizando, ello nos remite a la fundación en septiembre de 1941 del Frente Nacional de Liberación (EAM), impulsado por los comunistas para organizar la resistencia y cuyo brazo armado será el Ejército Popular de Liberación Nacional (ELAS) que conducirá la resistencia interior y la posterior guerra civil.

Otra presencia de la ocupación alemana de Atenas aparece en los recuerdos del cineasta de Viaje a Citera al que vemos golpear a un soldado frente a la puerta de Adriano.

El Viaje de los Comediantes de Theo Angelopoulos en Intermedio DVD

– 12 de octubre 1944. Liberación

La compañía de teatro es capturada por los alemanes, cuando van a ser fusilados son salvados -como un deux ex machina de la tragedia- por los disparos partisanos. En el plano siguiente se anuncia la huida de los alemanes y en los dos posteriores, una gran manifestación popular reivindica un gobierno de unidad nacional.

En esos momentos existía, de facto, dos poderes en Grecia: un gobierno en el exilio, desvinculado totalmente de la situación interna del país; y un gobierno de las montañas que había llevado el peso principal de la resistencia, vinculado al partido comunista. El mes de mayo de 1944 se habían alcanzado los acuerdos del Líbano que instauraba un gobierno de unidad provisional comandado por Yorgos Papandreu, con mínima presencia comunista. El acuerdo fue repudiado a los pocos días por el EAM desde el interior de Grecia que exigía una presencia en consonancia a su representatividad. Mientras tanto, como ha sucedido siempre en la moderna historia griega, las potencias exteriores decidían su destino, repartiéndose el control de los Balcanes entre británicos y soviéticos. Grecia cayó del lado británico. En el mes de agosto el EAM, presionado por los soviéticos, asumió los acuerdos del Líbano, aceptando una posición subordinada en el gobierno de Papandreu. El gobierno de unidad se instaló en Atenas el 18 de octubre.

Todas estas tensiones y también esperanzas son puestas en escena en uno de los planos secuencia más interesantes de El viaje de los comediantes. Las manifestaciones populares convergen en una plaza, teatralizada como el conjunto de Grecia. Banderas griegas, británicas, americanas y comunistas acompañan los cantos por la liberación y el deseo de unidad entre los griegos, unos disparos anónimos disuelven la concentración, panorámica de 360º y la plaza es atravesada por un militar británico tocando la gaita. Panorámica de 360º y la plaza vuelve a llenarse de personas pero ahora únicamente con banderas rojas y reclamando libertad y el poder para el pueblo. En un sólo plano, rodado en Nauplio, Angelopoulos integra diversos espacios y diversos tiempos cubriendo un periodo que atraviesa 1944 y que desembocará en el plano posterior donde asistimos a los combates del Diciembre Rojo.

En el monólogo que tendrá posteriormente Electra repasará estos momentos de ilusión y la posterior decepción por las imposiciones británicas. Explicará también la escena de los disparos que en realidad sucedió el 3 de diciembre en la plaza Sintagma en Atenas, cuando las fuerzas británicas dispararon sobre los atenienses que se manifestaban.

-Diciembre 1944. Diciembre Rojo.

Las tensiones dentro el gobierno por los intentos de restaurar la monarquía, desarmar las fuerzas partisanas y olvidar el papel que habían desempeñado los colaboracionistas, provocarán la salida del gobierno de los miembros del EAM. Tras la violenta represión en la plaza de Sintagma, en la que murieron 15 personas, el ELAS coge las armas y durante 33 días, tiene lugar el primer acto de la Guerra Civil, conocido como Diciembre Rojo o la Batalla de Atenas.

En el viaje de los comediantes esta batalla está teatralizada en un plano secuencia rodado en el mercado de Lavrio, donde la compañía de actores intenta huir del enfrentamiento urbano entre las tropas del ELAS y las británicas con los monárquicos. Al principio avanzarán los soldados del ELAS, después tendrán que retroceder.

-12 de febrero 1945. Firma del Tratado de Varkiza

Siempre bajo la presión del Gobierno Británico y su representante el General Scoby, se firma del Tratado de Varkiza que pone fin a la Batalla de Atenas. Por él se desarman las fuerzas del ELAS y se garantiza un calendario político que después no se respetará.

En El viaje de los comediantes es la escena que sigue al monólogo de Electra en el que se procede a la entrega de armas por parte de los guerrilleros del ELAS, mientras se leen diversos artículos del Tratado.

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-31 de marzo 1946. Convocatoria de las primeras elecciones libres.

El control por parte de las fuerzas monárquicas y reaccionarias, apoyadas por el ejército británico, es cada vez mayor. En contra de lo acordado en Varkiza, se anuncian primero elecciones generales para el mes marzo, previas al plebiscito sobre la monarquía. Las fuerzas republicanas y el partido comunista promoverán la abstención.

En El viaje de los comediantes, se escucha el mensaje abstencionista mientras Electra camina por la calle. En la escena siguiente, entra en una sala donde se celebra el año nuevo de 1946. En este plano prodigioso se escenifica la situación de Grecia después de la firma del Tratado de Varkiza. El grupo progresista debe abandonar la sala, ante la amenaza del grupo monárquico que sí mantuvieron las armas tras la firma del tratado.

En el plano siguiente ese grupo fascista, vencedor en las elecciones de 1946, será seguido por un largo travelling que partiendo del 46, acaba en 1952 donde se integra en la nueva candidatura del Mariscal Papagos, ahora auspiciada por los americanos.

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-1946/1949. Guerra civil.

Este segundo episodio de la guerra civil, a diferencia de la Batalla de Antenas, tendrá lugar en las montañas. Las consecuencias de esta guerra se extenderán por la filmografía de Angelopoulos. Nuevamente, la que desarrolla más el tema es El viaje de los comediantes.

Antes del plano de año nuevo del 46, se plantea una sospecha cuando tres hombres se presentan en casa de Electra preguntado por su hermano. La confirmación vendrá al acabar el plano del año nuevo: algunos partisanos no han vuelto de las montañas y otros están empezando a subir a ellas.

En septiembre un sospechoso plebiscito permite la restauración de la monarquía. En octubre, el EAM autoriza a los partisanos del ELAS a volver a las montañas. La guerra civil no tiene vuelta atrás. Los ingleses se ven desbordados e inicían su retirada de Grecia, pero el 12 de abril de 1947 aparecerán unos nuevos protectores: los Estados Unidos con su doctrina Truman. Con su intervención el curso de la guerra dará un giro considerable.

En El Viaje de los Comediantes, se mostrarán sobre todo las consecuencias de la derrota en la izquierda. Orestes es fusilado; Pílades ha firmado una renuncia tras ser hecho prisionero y en el tercer monólogo del filme sabremos cómo han sido sus meses en prisión; y el poeta -que resistirá- sufrirá irremediables trastornos físicos y psíquicos.

En Eleni -que puede interpretarse como una versión aristotélica de El viaje de los comediantesAngelopoulos proporciona una visión más existencial que política de estos acontecimientos. La protagonista ha sufrido la represión de estos años, en un monólogo que marca la cota más dramática y lírica del filme, recuerda los años pasados en prisión, mientras iban cambiando los uniformes de los carceleros. Cuando finalmente es liberada será para recoger los cadáveres de sus dos hijos muertos cada uno en un bando.

En Los cazadores, la guerra civil será un fantasma que sigue atemorizando a los vencedores y lo mejor sería mantenerla oculta.

– 29 de Agosto 1949. Final de la guerra civil.

Los personajes que han sobrevivido a esta fecha en el cine de Angelopoulos se ven obligados al silencio, como Pílades y el poeta en El viaje de los comediantes; a la renuncia y la traición de sus ideales como Yorgos, el constructor ex-comunista de Los cazadores que a pesar de todas las humillaciones, nunca será aceptado; o a cruzar las montañas y exiliarse en los países comunistas como el padre que regresa de la Unión Soviética en Viaje a Citera; la protagonista de Eleni; o la hermana que va a buscar a Albania la anciana de La mirada de Ulises.

Los vencedores, a pesar de todos sus temores, seguirán dominando todas las instancias de la vida griega, soplen los vientos que soplen. Una excepción, el viejo campesino que creía en los valores conservadores y se enfrentó a Spyros en Viaje a Citera y ahora debe reconocer que el tiempo los ha hecho a los dos perdedores.

El único personaje que, a pesar de todo, no ha sufrido estas consecuencias y no ha sido destrozado por la guerra es la Electra de El viaje de los comediantes. Como su referente mítico, ella es la memoria viva del clan y ella será también la transmisora de la historia. Así se manifestará cuando le imponga los atributos del personaje al joven Orestes, que tomará el relevo en la representación, algo parecido sucede con el joven Alejandro en Alejandro el grande.

Sobre esta fecha se sitúa la escena cronológicamente más antigua de Los cazadores, cuyo tiempo presente es 1977. Tras un cambio de época manteniendo el mismo lugar y siguiendo a Savas, el propietario del hotel y prototipo de fascista de base en el cine de Angelopoulos, el relato nos transporta a un campamento donde se distribuye la ayuda norteamericana. La Guerra Civil ha concluido y el ejército le entrega a Savas un documento con el que podrá convertir en hotel el cuartel general del ejército revolucionario (acción y rodaje discurren en el norte de Grecia, junto a Yanina, en la región del Epiro). Continuando la acción veremos cómo Savas y su mujer, toman posesión del edificio mientras en el jardín fusilan a un último partisano. El plano continúa y se produce otro salto de época, pasamos a 1952.

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– 16 de noviembre 1952. Elecciones Generales que ponen fin al periodo de Guerra Civil.

Fecha que aparece regularmente en El viaje de los comediantes, en referencia a las elecciones que, tras modificar la ley electoral por imperativo de la Embajada Norteamericana, darán el triunfo a su candidato: el Mariscal Papagos que comandó el ejército en la parte final de la Guerra Civil.
Sobre esta fecha se sitúa la fiesta de inauguración del hotel de Los cazadores. El plano acabará con la entrada del hermano de la propietaria, antiguo luchador comunista que acaba de ser puesto en libertad tras abjurar de su pasado.

-Mayo 1958. Elecciones Generales. Victoria de Constantino Karamanlis.

Tras la muerte del Primer Ministro Papagos, el rey nombró sucesor a Constantino Karamanlis que reconvirtió la Unión Helénica del mariscal en la Unión Radical Nacional (ERE) continuando con la misma política represiva y reaccionaria. En las elecciones de 1958 consiguió la mayoría parlamentaria, pero, contra todo pronóstico, el principal partido de la oposición resultó la Izquierda Democrática Unida (EDA) con la presencia camuflada del Partido Comunista que estaba ilegalizado.

A estas elecciones se remite la escenificación del industrial Yannis Diamatis en Los cazadores donde al principio se manifiesta orgulloso por la labor de aislamiento sobre los izquierdistas, para después descubrir, con temor, que los resultados electorales mantenían viva a la izquierda.

– 1959-60. Angelopoulos cumple el servicio militar.

-Octubre 1961. Elecciones Generales. Angelopoulos marcha a estudiar a París.

Nueva victoria de Karamanlis (ERE), aunque en esta ocasión Yorgos Papandreu consiguió unificar entorno a la Unión de Centro (EK) diversos grupos que iban desde la derecha hasta tránsfugas del comunismo, desplazando a la izquierda (a la que temía tanto como el ERE) del protagonismo de la oposición. Las sospechas de fraude electoral fueron invocadas por ambos partidos.

A esta situación se refiere la patrona del hotel de Los cazadores cuando increpa a su hermano Yorgos Fantakis, el ex-comunista, diciéndole que le vio en 1961. En el lago se encuentra éste con el comunista Yannis Diamantis, al que manifiesta su fatiga y su deseo de llevar otra vida lejos del comunismo. Las barcas se separan mientras Diamantis silva la internacional. Esas fugas hacia el partido de Papandreu debilitarán a la izquierda (EDA) en las elecciones del 61.

-Mayo 1963. Asesinato en Tesalonica durante una marcha por la paz del diputado del EDA Grigorios Lambrakis.

En Los cazadores se intercalan dos escenas -donde la derecha se moviliza entorno a la cruzada anticomunista- con otra en la que Yorgos -el ex-comunista- se ha citado de nuevo con Yannis Diamantis. Ambos rememoran los días en prisión en 1949 y Yorgos le recomienda prudencia. Dos planos más tarde veremos la teatralización de una manifestación donde la extrema derecha, con el apoyo de la gendarmería, asesinan al diputado Lambrakis. En la escena el muerto es Yannis Damantis.

-16 de Febrero 1964. Elecciones Generales. Victoria de Yorgos Papandreu (EK).

Por primera vez un partido moderado consigue la victoria y la mayoría para formar gobierno. Ese es el motivo de la fiesta a la que acude el ex-comunista de Los cazadores. Nuevamente utiliza Angelopoulos los altavoces de un coche para situarnos históricamente. En medio de la fiesta Yorgos, siempre arrepentido y humillado, recibe la visita de dos tipos de la cruzada anticomunista que le dictan un texto acusatorio sobre una conspiración (el caso Aspida) llevada a cabo por militares de izquierda que contaría, entre otros, con el apoyo del hijo de Yorgos Papandreu: Andrea. De forma muy confusa la conspiración irá saliendo a la luz en los meses venideros, provocando la caída del gobierno Papandreu.

-Noviembre 1964. Angelopoulos regresa de París y se instala en Atenas.

-15 de julio 1965. Fin del gobierno Papandreu y comienzo del Gobierno de los apóstatas.

El complot Aspida, que, parece ser, pretendía atentar contra la corona, motivó la dimisión de Papandreu. Desde palacio, Constantino II, promovió un golpe de estado incruento, para que un número suficiente de diputados de la Unión de Centro (EK) pasaran a la derecha, fue el llamado Gobierno de los apóstatas.

En Los cazadores lo podemos ver en un tono bufo cuando el político se levanta de la mesa y dice: “Yo siempre he sido un liberal”, es desnudado y presionado desde Palacio para que abandone la Unión de Centro y respalde un nuevo gobierno de derechas. Nuevamente las noticias de una radio nos informan sobre los acontecimientos.

La escena siguiente, desde el interior de un coche donde la mujer relata una pesadilla con un partisano, evoca los meses que siguieron a la toma de poder de los apóstatas, época de constantes manifestaciones contra el gobierno y la monarquía. En una de ellas fue detenido Angelopoulos.

Los Cazadores de Theo Angelopoulos en Intermedio DVD

-21 de abril 1967. Golpe de estado de los coroneles.

La inestabilidad tras la caída del gobierno Papandreu debía resolverse en las elecciones de mayo de 1967, pero un mes antes un grupo de oficiales de graduación media dio un golpe de estado que tuvo el reconocimiento del rey Constantino.

En Los cazadores tras la marcha del hotel del Coronel con un grupo de soldados, asistimos a diversas acciones de represión militar que preparan el golpe. Los cantos fascistas del 67 se entrelazan con los burgueses del 77.

Dado que el tiempo presente del relato es el año nuevo de 1977, la narración incorporará de forma menos explícita los acontecimientos principales sucedidos en estos diez años. En primer lugar el derrocamiento de la monarquía. Constantino II se vio obligado a exiliarse tras un desafortunado intento de contragolpe contra la Junta Militar en diciembre de 1967. Posteriormente, en diciembre de 1974, se realizó un plebiscito que resultó desfavorable para el monarca por un 70%. Esa es la razón por la cual la mujer del coronel tiene una alucinación en la que el rey regresa y acaba poseyéndola.

El otro acontecimiento fundamental de este periodo será la caída de la Junta Militar el mes de julio de 1974. Algo que le recriminará el industrial al coronel en la escena del pasillo al principio de Los cazadores.

-1968. Angelopoulos acaba su primera película, el mediometraje El programa.

-1970. Angelopoulos presenta su primer largometraje La reconstrucción.

-Julio 1974. Caída de la Junta Militar y toma de posesión de Constantino Karmanlís que regresó del exilio tras once años de ausencia.

En ese tiempo Angelopoulos se encuentra rodando El viaje de los comediantes.

De los años venideros se debe resaltar una fecha por las repercusiones que tendrá en su cine: el 9 de noviembre 1989, cuando fue derribado el muro de Berlín. El desplome del socialismo real en el este de Europa, tendrá una enorme repercusión en la filmografía de Angelopoulos a partir de El paso suspendido de la cigüeña, donde adquirirá protagonismo el tema de los refugiados y se potenciará más el binomio puente/frontera.

Todos estos cambios tendrán una consecuencia muy sutil en la imagen que transmitirá Angelopoulos de Grecia. Si hasta el momento la geografía de sus películas nos podía remitir a una Grecia del norte, aquella que pasó al estado griego tras las guerras balcánicas de 1912; a partir de ahora la Grecia de Angelopoulos toma plena conciencia de su balcanidad y pasa a inserirse como sur de los balcanes, aunque atmósfera y geografía continúen siendo los mismos.

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Pere Alberó

Theo Angelopoulos en Intermedio DVD

2008

PRIMAVERA

Proponemos a José Luis Guerin establecer una correspondencia fílmica con un cineasta que le resulte estimulante. Su lista de preferencias incluye cuatro directores americanos. Jonas Mekas es el primero de la lista. Nos ponemos en contacto con él.

LUNES 6 DE OCTUBRE

Con motivo de un viaje de Guerin a la Universidad de Princeton, se produce un encuentro entre los dos cineastas en Nueva York. Una parte de esta conversación, registrada por Guerin, aparecerá en su filme Guest.

NOVIEMBRE DE 2008 / OCTUBRE DE 2009

Un largo silencio. Durante este año, Guerin recorre los festivales del mundo, que serán la geografía básica de Guest; Mekas trabaja en diversas exposiciones e instalaciones en Lucca, Colonia, Nueva York, París y Viena. Guerin manifiesta su deseo de esperar a Mekas pese a la incertidumbre sobre su participación en el proyecto. En el tiempo de este interludio se encuentran una vez más, en Nueva York.

Correspondencia(s) Guerín - Mekas en Intermedio DVD

2009

SÁBADO 17 DE OCTUBRE

En Lisboa, donde asiste al festival Doclisboa junto a su hija Sebastian Mekas y su colaborador Benn Northover, Jonas Mekas acuerda el arranque y las condiciones de la correspondencia filmada: «Algo nuevo para mí». Filmarán cuatro cartas cada uno, y Jonas propone que sea José Luis quien inicie el intercambio. Desde Barcelona, Guerin se muestra de acuerdo con el proceso.

LUNES 21 DE DICIEMBRE

La Carta a Jonas Mekas nº 1 de José Luis Guerin parte hacia Nueva York. En ella, Guerin reflexiona sobre las palabras que Mekas había formulado en su primer encuentro en Nueva York: «I react to life». Es el inicio de una amistad en el cine.

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2010

LUNES 8 DE FEBRERO

Llega a Barcelona la primera carta de Mekas, una carta invernal y vitalista que se inicia con un plano sobre la terraza nevada de su casa en Brooklyn. La nieve adquiere, ya en esta primera carta, un singular protagonismo.

JUEVES 11 DE MARZO

La segunda carta de Guerin está parcialmente filmada en el paisaje helado del lago Walden, y en ella aparecen el compositor y pianista cinéfilo Mitch Hampton y el responsable del Harvard Film Archive, Haden Guest, amigo común de ambos cineastas.

MARTES 20 DE ABRIL

Segunda carta, primaveral, de Mekas rodada en su estudio de montaje donde está recuperando metraje antiguo filmado por él. Se le ve joven junto a otros personajes y amigos ya desaparecidos.

VIERNES 28 DE MAYO

Guerin se encuentra en Brasil con motivo de una retrospectiva que le dedican y de ahí viajará a Japón. Ha dejado terminada su tercera carta para Jonas en la que se plantea también el tema de la desaparición a partir de las imágenes de Nika Bohinc, una joven crítica de cine a la que conoció en Lisboa y que moriría trágicamente poco después.

DOMINGO 6 DE JUNIO

Escribe Benn Northover: «Jonas y yo estamos viajando por Europa del Este. Cuando volvamos a Nueva York, dentro de dos semanas, Jonas empezará su nueva carta».

MARTES 13 DE JULIO

De Mekas a Guerin: «¡Querido José Luis! Acabo de terminar mi carta. ¡¡¡Te llega mañana!!!». En ella, Mekas recorre los espacios del dolor en Polonia y Eslovaquia con su hija Oona, Benn y Sebastian, y culmina con un monólogo a cámara, de madrugada, en el que transmite a Guerin sus reflexiones acerca del acto de filmar: «A mi alrededor están mis amigos, mi propia vida, detalles, que tengo que grabar por alguna razón. No sé lo que me empuja a ello, pero tengo que hacerlo. Debo hacerlo… Buenas noches, José Luis».

MIÉRCOLES 3 DE NOVIEMBRE

Guerin envía su cuarta carta sobre el desarraigo, rodada entre Polonia y Venecia, donde ha presentado su filme Guest. Paralelamente a la correspondencia con Mekas, trabaja en el mediometraje Dos cartas a Ana, que forma parte de la instalación expositiva La dama de Corinto.

LUNES 29 DE NOVIEMBRE

Benn: «Jonas está trabajando en su última carta. Sugiere aquel proyecto pueda continuar…».

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2011

VIERNES 21 DE ENERO

Jonas: «Estoy a punto de enviarte la carta número cuatro. He perdido la dirección donde debo enviarla. Esto te dará unidea de cómo llevo mi “oficina”. Siento haber tardado tanto estaba terminando mi última película Sleepless Nights Stories que se estrenará en el festival de Berlín. Nos vemos pronto en algún lugar…».

JUEVES 27 DE ENERO

Esta última carta de Mekas llega por correo ordinario. Hacia el final de la carta, Jim Jarmusch sale del Anthology Film Archive, donde ha participado en el acto de celebración del 40º aniversario de este lugar mítico del cine independiente fundado y dirigido por Mekas. Jarmusch era uno de los directores que Guerin había citado en su lista de preferencias tras Jonas Mekas (los otros dos eran Monte Hellman y Pete Bogdanovich).

JUEVES 3 DE FEBRERO

Jonas: «José Luis. ¿Cómo progresa nuestra película? ¿Va todo bien? Siento mucha curiosidad por ver cómo funcionan todas las cartas juntas. ¡Por aquí tenemos mucha nieve otra vez! Es fantástico. ¡Hasta la vista!».

MIÉRCOLES 27 DE ABRIL

«Mañana me voy temprano a Corea. He dejado lista mi última carta». Esta última pieza de José Luis Guerin contiene dos cartas posibles. La primera, solo anunciada; la segunda, impuesta por los sentimientos turbados tras la catástrofe que sigue al terremoto de Japón. Guerin muestra unas imágenes rodadas en el cementerio de Kita-Kamakura donde está enterrado Yasujiro Ozu. Una tumba muy animada, una reacción a la vida.

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