Llamamiento a los compañeros cineastas y profesionales de museos de Rusia y de todo el mundo, de parte del Museo Nacional del Cine (Moscú)

El 27 de octubre de 2014 todo el equipo de especialistas que trabajan en el Museo Nacional del Cine (conservadores, archivistas y especialistas de programación de cine) –22 personas– dirigieron una carta al ministro de cultura de la Federación Rusa, Vladimir Médinski, en la que declaraban la dimisión del equipo completo a causa de la imposibilidad de continuar el trabajo bajo la nueva dirección del museo. Ese mismo día, cada miembro del equipo dirigió al nuevo director su carta de dimisión.

He aquí el contexto de esta decisión dramática.

El 1 de julio de 2014, el ministro de cultura de la Federación Rusa, Valdimir Médinski, decidió no prolongar el contrato de Naoum Kleiman, uno de los fundadores del Museo del Cine de Moscú y su director durante 25 años. Otra persona fue nombrada en el puesto del director del Museo, sin concurso ni período de prueba: la Sra. Larissa Solonitsyna, redactora jefe del diario Sk Novosti, órgano de la prensa de la Unión de Cineastas en Rusia.

Naoum Kleiman, transferido al puesto –especialmente creado para la ocasión– de presidente del Museo, celebró en principio la llegada de la nueva directora, joven y, según le pareció, dinámica, además de historiadora del cine de formación. Sin embargo, después de tres meses de trabajo en común (pese a la buena disposición de los trabajadores del museo, pese a los intentos constantes de inciar a la nueva dirigente en las tareas del museo y en sus tradiciones mantenidas a lo largo de 25 años), todo el equipo de especialistas que trabajaban en el museo se vieron conducidos a tener que expresar su oposición a Larissa Solonitsyna. El 14 de octubre de 2014, remitimos una declaración inequívoca a este respecto al Sr. Mijaíl Bryzgalov, Director del Departamento del patrimonio cultural en el Ministerio de Cultura, así como al Sr. Vladimir Tolstoi, Consejero del Presidente de Rusia.

La desconfianza del equipo aumentaba a medida que se manifestaba la falta de competencia así como el autoritarismo del estilo de gestión de la nueva directora. La falta de transparencia en la toma de decisiones iba de la mano de su rechazo obstinado en tener en cuenta la opinión del equipo. Sin la menor experiencia de trabajo en un museo, sin haberse familiarizado con nuestras colecciones y con el método de agrupación y clasificación, la directora se permitió en repetidas ocasiones manifestar dudas injustificadas e insultantes respecto al carácter científico de nuestro trabajo.

Bajo el pretexto de “poner orden”, la Sra. Solonitsyna tomó la inicativa de cesar a los empleados que juzgaba indeseables, sin presentar motivos de orden profesional y proponiéndoles que abandonaran el puesto “por motivos personales”. Se tomaron medidas disciplinarias de manera selectiva, con la intención evidente de dividir al equipo. Por fin, quedó claro para nosotros que todos los esfuerzos de la nueva dirección buscaban comprometer la actividad precedente del museo.

Hasta ahora nadie había negado o puesto en entredicho los esfuerzos en el cumplimiento de la misión del Museo del Cine: misión para la que fue creado y que se refleja en su concepción y en su estatuto. Para sus especialistas, que abarcan tres generaciones, el museo no es sólo un empleo: es nuestra vocación y la obra de nuestra vida.

Resultado de la “actividad” de la nueva dirección, trabajar con eficacia ha pasado a ser imposible. Es asimismo insoportable permanecer en esta atmósfera de hostilidad, de sospechas insultantes y de falta de respeto. El funcionamiento del Museo está paralizado, las cuestiones corrientes ya no se atienden y los socios habituales rechazan continuar con la colaboración. No se presta atención al equipo de especialistas. Además, el Ministerio envió un abogado para que ayudara a la nueva directora (no se nos explicó el objetivo de su “trabajo con los documentos” y nadie lo presentó al equipo), pero hace poco hemos sabido que se trata de un especialista en “liquidación de empresas”.

Hemos comprendido pues por fin que se prepara el cierre del Museo.

Es en estas condiciones fue en las que declaramos la imposibilidad de trabajar con Larissa Solonitsyna como directora, e informamos de que todo el equipo de especialistas cualificados del Museo del Cine se veía forzado, en señal de protesta, a presentar su dimisión: renunciábamos así a este trabajo que amamos tanto. Nuestra carta al Ministro Médinski se envió el 27 de octubre. El mismo día, en respuesta, la directora comenzó a cesar empleados. Entre los primeros cinco ceses, Naoum Kleiman. La directora intentaba hacer que los otros empleados rectificaran y retiraran su propuesta de dimisión, pero nadie cedió. Al final de la jornada, el Ministerio de Cultura, a través de la agencia Interfax, difundió un texto que se refería a ciertas llamadas “infracciones”, incluyendo alguna financieras, en la actividad del museo; pero por lo que sabemos la reciente inspección ministerial no había constatado esas infracciones en sus conclusiones. Durante la inspección, todas las cuestiones y observaciones de la comisión fueron respondidas, y nuestras explicaciones fueron aceptadas por el Ministerio. ¿Por qué pues difundir a través de la prensa cuestiones que fueron debidamente resueltas? El objetivo es claro: denigrar al anterior director del Museo y a su equipo.

Es la tercera vez en el curso de su historia que el Museo está amenazado de destrucción. Apelamos a aquellos que no son indiferentes al destino de nuestro patrimonio cinematográfico, para que nos ayuden a no tolerar este acto de vandalismo cultural.

Confiamos en la solidaridad de nuestros colegas de los museos y del mundo del cine.

27 de octubre de 2014

Naoum Kleiman, presidente del Muso del cine (cesado)

Maxim Pavlov, director adjunto (cesado)

Kristina Youriéva, conservadora jefe de Colecciones

Anna Koukès, secretaria académica

Eléna Dolgopiat, conservadora de la colección de manuscritos

Marina Rytchalovskaïa, colección de manuscritos

Daria Kroujkova, colección de manuscritos (cesada)

Svetlana Kim, conservadora de la colección de animación

Guéorgui Borodine, archivista (cesado)

Pavel Chvédov, conservador de la colección de diapositivas

Emma Malaïa, conservadora de la colección de memorabilia, aparatos de cine y trajes

Marianna Kouchnérova, conservadora de la colección de fotografías

Alexeï Trémassov, colección de fotografías

Anna Boulgakova, colección de libros (cesada)

Ekatérina Maksimova, colección de artes gráficas y de pintura para el cine

Anastassia Krylova, colección de carteles y materiales promocionales

Véra Roumiantséva, gabinete memorial científico Sergei Eisenstein (cesada)

Artiom Sopine, gabinete memorial científico Sergei Eisenstein (cesada)

Olga Oulybychéva, jefa del departamento de programación de cine

Ivan Oulybychev, colección de películas

Mikhaïl Zraïtchenko, colección de vídeos

Alexeï Artamonov, especialista en relaciones públicas

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