Localizar, por Marguerite Duras

 

No merece la pena ir a Calcuta, a Melbourne o a Vancouver, todo está en las Yvelines, en Neauphle. Todo está en todas partes. Todo está en Trouville. No merece la pena ir a buscar lo que ya está aquí. Donde se está siempre hay lugares que buscan películas, basta con verlos.

Se piensa a veces que unos exteriores van a ayudar a la película. Entonces uno se va a buscar esos exteriores y no los encuentra nunca. Hay que ir a localizar sin ninguna idea, sin nada. Hay que dejar venir los exteriores a uno. Por ejemplo: no tenía idea de la imagen que debía haber bajo el joven ahorcado de Auschwitz. Es al pasar frente a la hilera de álamos de la Mauldre cuando pienso: será esto. O bien son imágenes vistas sin proyecto de película, que vuelven. Como Le Poudreux, el puerto de madera africana en el canal de la Seine y la estación abandonada del viejo puerto de Honfleur.

Un lugar donde ya he rodado me hace querer volver. Ruedo en lugares en los que ya he rodado. Los grandes cielos alemanes de Aurelia Steiner, los de las lluvias fecundas, son los de Le Camion sobre la escritura y el sueño- aquí están en plano fijo. Estos campos estaban ahí, la diferencia era su color, negros por la labranza de octubre en Aurelia y en Le Camion cubiertos de ese plumón verde de enero. La diferencia era también la luz. Fuerte en Aurelia, lechosa en Le Camion. Sueño con eso, volver a rodar en lugares en los que ya he rodado. En el palacio Rptschild y en el parque, que siguen habitados  por la mendiga, por las caminatas del Vice-consul, por la travesía de las canchas de tenis desiertas. En mi casa. En los grandes descampados de Auchan, los de la errancia de la mujer en Le Camion, allí donde se detiene al anochecer. Son para mí lugares que engendran cine porque en ellos se ha hecho cine. En París también quiero rodar, en esas grandes avenidas coloniales de Les mains négatives, esos zocos de Ménilmontant, ese Mékong, hacia el este, por Bercy. Asia hasta confundirse, sé dónde está en París, antes de Renault, después de los álamos de la isla Saint-Germain, las acumulaciones de lianas, esa jungla que bordea el Siam, antes del faro y de la linterna de los muertos.

 

 

Marguerite Duras en Les yeux verts. Cahiers du cinéma, 1980/ 1996.

Marguerite Duras en Tienda Intermedio DVD. 

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