Mekas y Guerín vistos por la revista galega “A Cuarta Parede”

Buscando en Internet información complementaria a “Correspondencia(s)” la última novedad de Intermedio DVD, encontramos la revista digital galega de crítica cinematográfica “A Cuarta Parede“. Pensamos que es una buena oportunidad para reivindicar revistas de cine especializadas escritas en gallego, o con lo que queda del galego por mor de la llamada “normalización” de 1983, como esta. Gran parte del valor de una lengua lo es por lo que de valor se escribe en ella y resulta necesaria, cuando menos, renovar desde la convicción que surge de la cultura, la construcción de una identidad colectiva que sea cada vez más capaz de analizar profundamente el mundo que la rodea, sin perder sus referencias, incluso haciéndolas más firmes en el descubrimiento de otras voces, otros puntos de vista, con seguridad más correctos que los “oficiales”.

En un mundo en el que están en venta identidades transitorias, ajenas y por tanto caducas, la lengua representa un signo auténtico que el mercado de masas ha precarizado. Para los que tenéis la suerte de hablar vuestra lengua materna, para los que hacen el esfuerzo de entenderla, y para los que tienen prisa por entender el cine, sea el que sea el idioma en que está escrito, os presentamos estos dos extractos de los artículos de Ángel Santos Touza y Jorge Corral, en gallego y en su reciente vecino más próximo, el castellano, sobre la Correspondencia entre José Luís Guerín y Jonas Mekas que se proyectó el pasado febrero en el festival de Iruña/Pamplona y a la que asistieron estos dos críticos gallegos y que forma parte del lanzamiento de Octubre de Intermedio DVD del cofre Correspondencia(s).

POLÍTICO, POÉTICO, CRIMINAL
Ángel Santos Touza

Pola súa banda, a esperada presentación da aínda inconclusa Correspondencia Mekas/Guerín (iniciada baixo auspicio do CCCB, ao modo das precedentes entre Erice/Kiarostami ou Lacuesta/Kawase) daba outra mostra de cinema ‘non-premeditado’, atopando no formato de carta-filmada o vehículo ideal para recoller impresións, dúbidas e balanceos (filmando pensamentos ‘en marcha’…). Como sucedera tamén cas propostas anteriores, máis interesante polo ‘quen’ que polo ‘que’, Mekas e Guerín, Guerín e Mekas, amosan en cada intercambio de misivas tanto os seus puntos de encontro como as súas diferencias: a naturalidade ca que o experimentado cineasta-poeta lituano encara o proceso de rexistro visual (video-taping!, exclama en máis dunha ocasión co seu marcado acento lituano, como se dun Bela Lugosi do underground se tratase), no que calquera concepción previa ou demostración teórica sobre a construción de imaxes parece diluírse sen esforzo aparente; ou, pola contra, a necesidade de recorrer sempre a certa formalización, de establecer normas e pautas por pequenas que estas sexan (utilización do branco e negro, rixidez do encadre, etc.) na obra de José Luis Guerín.

Pero máis aló de filias e fobias, se hai algo que demostra esta correspondencia é a certeza, tantas veces intuída, de que o cinema, de que todas esas imaxes proxectadas na escuridade nas que nos mergullamos con voracidade e inquedos, non teñen a máis mínima importancia ou, o que é o mesmo, teñen toda a importancia do mundo. E que como Bresson lembraba (quizás noutro sentido, acéptoo) é preciso fixar unha e outra vez no seu limite, no seu marco: saba branca, parede vertical, bi-dimensionalidade. Porque ao fin e ao cabo, sexa no xesto ironicamente despreocupado de Mekas rexistrando ca súa videocámara os seus asistentes bailando desenfreadamente ou na gravidade algo excesiva do xesto de Guerín buscando o seu propio reflexo na pupila agrandada dunha muller, todo se reduce a efectuar movementos de despiste sobre o tempo e a morte, tratar de escapar da soidade mediante o contacto co outro xa sexa mediante unha carta filmada, como espectador nunha sala escura, ou intercambiando opinións, pouco despois, nunha rúa ás portas dun cinema de Pamplona.

A su vez, la esperada introducción de la todavía inconclusa correspondencia Mekas / Guerin (iniciado bajo los auspicios del CCCB, a la manera de las precedentes entre Erice / Kiarostami o Lacuesta / Kawase) dio otra muestra de cine “no premeditado”, encontrando en el formato de carta-filmada el vehículo ideal para recoger impresiones, preguntas y balanceos (filmando pensamientos ‘en marcha’…) Como sucediera con propuestas anteriores, más interesantes por el “quién” que por el “qué”, Mekas y Guerin, Guerin y Mekas, muestran en cada intercambio de letras tantos sus puntos de encuentro como sus diferencias: la naturalidad con que el experimentado poeta-cineasta lituano encara el proceso de registro visual (¡video-taping!, exclama más de una vez con su marcado acento lituano como si de un Bela Lugosi del urderground se tratase) en esa ni en ninguna concepción previa sobre la construcción teórica de las imágenes parecen diluirse sin esfuerzo aparente; o, por el contrario, la necesidad de recurrir siempre a cierta formalización, de establecer normas y directrices por pequeñas que estas sean (el uso del blanco y negro, la rigidez del encuadre, etc.) en la obra de José Luis Guerin.

Pero más allá de filias y fobias si hay algo que muestra esta correspondencia es la certeza, tantas veces intuida, de que el cine, de que todas esas imágenes proyectadas en la oscuridad en la que nos sumergimos con voracidad e inquietud, no tienen la más mínima importancia o, lo que es lo mismo, tienen toda la importancia del mundo. Y como Bresson recordaba (quizás en otro sentido, acepto) es preciso fijar una y otra vez su límite, su encuadre: página en blanco, pared vertical, bidimensionalidad. Porque al fin y al cabo es en el gesto irónicamente despreocupado de Mekas grabando con su videocámara a los asistentes a un baile desenfrenado o en la gravedad algo excesiva de Guerín buscando su propio reflejo en la pupila agrandada de una mujer, todo se reduce a efectuar movimientos de despiste sobre el tiempo y la muerte, tratar de escapar de la soledad a través del contacto con los demás a través de una carta filmada, como un espectador en un cuarto oscuro que intercambia opiniones, poco después, en la calle a las puertas de un cine de Pamplona.

OS DESVELOS DA OLLADA
Jorge Corral

Varias décadas de deconstrucción feminista da imaxe despois, asistimos á Correspondencia entre dous mestres do cine, José Luís Guerín e Jonas Mekas, que continúan co proxecto iniciado no seu día polo CCCB de invitar a unha parella de cineastas a intercambiar entre eles pequenas obras audiovisuais a modo de correspondencia. A rixidez formal e o enorme peso discursivo do cinema de Guerín -na procura dun sentido das imaxes en movemento- logra resistir a irrupción de plena vida e de lograda espontaneidade das pezas de Jonas Mekas. E haberá que agradecer eternamente a insistencia de “dear José Luís” no seu empeño por sacarlle unha resposta a Mekas, o primeirísimo primeiro plano no que este nos conta, desvelado de madrugada, nos dous sentidos da palabra, que simplemente “hai que seguir rodando, José Luís, sen necesidade de atoparlle un sentido”. Sobre o que si que habería que reflexionar é sobre como facelo. Xorde entón a pregunta, unha vez mostrada a espesura da ollada tras a de-construción feminista, pola presenza desas mulleres mudas en case cada un dos planos de Guerín, a pesar de que algunha delas chegue a falar.

Varias décadas de deconstrucción feminista de la imagen después, ver la correspondencia entre dos maestros del cine, José Luis Guerin y Jonas Mekas, que continúan el proyecto iniciado en su día por el CCCB de invitar a una pareja de cineastas a intercambiar entre ellos pequeñas obras audiovisuales a modo de correspondencia. La rigidez formal y el enorme peso discursivo del cine de Guerín -en busca de un sentido de las imágenes en movimiento- logra resistir la irrupción de plena vida y de lograda espontaneidad de las piezas de Jonas Mekas. Y habrá que agradecer eternamente la insistencia del “Querido José Luis” en su empeño por querer sacarle una respuesta a Mekas, en el primerísimo primer plano en el que nos cuenta, desvelado en la madrugada, en ambos sentidos de la palabra, que simplemente “hay que seguir rodando José Luís, sin necesidad de encontrarle un sentido”. Qué pasa si en lo que se debe pensar es en cómo hacerlo. Entonces surge la pregunta una vez mostrada la espesura de la mirada tras la deconstrucción feminista, de la presencia de estas mujeres en silencio en cada uno de los planos de Guerín, a pesar de que alguna de ellas llegue a hablar.

Jonas Mekas en Intermedio DVD

http://www.acuartaparede.com/

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1 comentario
  1. Shandy dijo:

    El nombre exacto del festival no es “festival de pamplona”, sino “Festival Punto de Vista” (www.puntodevistafestival.com). el festival de Pamplona es otro distinto.

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